Andrés José Padovani Galarraga.

Hombre de fe, optimista, luchador, digno y   umilde, conocido desde muy pequeño como el gordito de chapellín, nacido un 18 de julio del año 1961 en un barrio caraqueño, su agilidad y contextura de 1,91 y 100 k, le hiso merecedor del apodo THE BIG CAT, debutó en los leones del caracas con tan solo 17 años, 9 años después con solo 26 años su equipo lo vio partir a los estados unidos para hacerse carrera con los expos de Montreal en las grandes ligas, luego de una gran trayectoria pasó a formar parte de los equipos CARDENALES DE SAN LUÍS, ROCKIES DE COLORADO, BRAVOS DE ATLANTA, RANGERS DE TEXAS, GIGANTES DE SAN FRANCISCO Y POR ÚLTIMO LOS ÁNGELES DE ANAHEIM. Orgullo venezolano conocido por todos como el gran gato pero su nombre se resume en un solo golpe de vos GALARRAGA.

Nunca tuvo complejo por ser gordito pues con serlo cosechaba una gran agilidad y flexibilidad que lo llevo a triunfar demostrando así que el físico no importa, lo que vale la pena, son las ganas de llegar lejos. El menor de 5 hermanos todos fornidos ha de ser por eso que no le preocupaba mucho su físico.

De pequeño siempre soñó con ser jugador de beisbol, desde niño desarrollo su profesionalismo en las calles del barrio que lo vio nacer, pues con sus hermanos y amigos de la cuadra jugaban “caimaneras” con pelotas de cartón forradas con teipe y un palo de escoba que utilizaban como bate.

Partió a los ESTADOS UNIDOS a formar parte los mejores equipos de beisbol, pues con su forma de ser, tanto psicológica como físicamente los entrenadores y manager veían en él, un gran jugador, sin tener dominio del ingles, supo abrirse camino en el país que para él seria la gran oportunidad que esperaba, conto con la ayuda de dos grandes compañeros que lo guiaron hasta que pudo defenderse solo y establecer una conversación en ingles clara y precisa con los demás, la nostalgia se apoderaba cada día mas del Gran Gato, porque tenía a su familia y amigos en Venezuela, Pero su mayor consuelo era llegar a los estadios de beisbol y decirse a sí mismo que él había ido al exterior a jugar beisbol y a ser un grandes ligas.

Con los ROCKIES DE COLORADO paso 5 años de producción efectiva, pues se hiso merecedor de grandiosos premios entre ellos, EL CHAMPION BAT, BATEADOR JONRONERO Y DOS VECES CAMPEÓN IMPULSADOR.

En el año 1993 alcanzó la gloria, al batear un astronómico de 370º, tres años después llegó a anotar 47 jonrones y 51 carreras impulsadas para llegar a ser líder de la liga nacional, pero en el año 1999 la vida le preparaba un duro golpe, le propino el más rudo de los ponches, con solo saber que tenía CÁNCER.

Se encontraba entrenando como acostumbraba diariamente, de repente sintió un leve dolor en la parte inferior de su espalda, inquieto por esta molestia decide comunicarle a su esposa lo ocurrido y luego avisarle a sus agentes en Atlanta los que le dijeron que viajara a hacerse unos exámenes para descartar cualquier problema, al día siguiente viaja a Atlanta a hacerse los exámenes donde le hacen unas radiografías que arrojan resultados positivos para él y su familia, no tenía nada, los médicos le recomendaron unos antiflamatorios pensando que podía ser un musculo inflamado por el ejercicio diario que realizaba, al regresar a WEST PALM BEACH notó que el dolor no cedía con los medicamentos pre-escritos, su entrenador le sugirió hacerse una resonancia magnética a la cual el acepto, se la realizó y envió los resultados a Atlanta donde los médicos del equipo los revisarían, al día siguiente recibió una llamada desde el hospital donde le informaban que tenía que viajar lo más pronto posible porque en los resultados de la resonancia había un desbalance y querían cerciorarse antes de dar una noticia clara y concisa.

Al otro día llegó al hospital de Atlanta donde se consiguió con cinco (5) médicos revisando la resonancia, a él le preocupo, y se dijo: “la cosa era grave” Rato después sale el médico del equipo y le dice tienes un LINFOMA, el se pregunta qué es eso y el médico le responde es cáncer en la tercera vertebra, en la espalda, impresionado por el diagnostico ya que nunca pensó que era cáncer y que estaba muy lejos de eso porque era un hombre que entrenaba para cuidarse físicamente, tenía una alimentación adecuada, no ingería alcohol ni fumaba, lo primero que le paso por la cabeza fue “COMO ME PUEDE PASAR ESTO A MI?,  COMO SE LO DIGO A MI MAMÁ Y, A MIS HIJAS”?, en ese momento la vida le parecía totalmente injusta, pero tuvo que tomar una decisión y acepto hacerse los tratamientos de quimioterapia propuestos por el médico, ya que él le aseguró que con un buen régimen medicinal podía curarse y salir ileso de esta batalla contra la muerte, estas palabras le dieron ánimo para enfrentar la realidad y  fue entonces cuando le dio la noticia a su madre le dijo en tono sonriente y alegre para no preocuparla “MAMA TENGO UN LINFOMA” la mama se asombró y le pregunto qué es eso? y él le respondió “ bueno es cáncer en la espalda, te lo quería decir antes de que te enteraras por la prensa” la madre sufriendo lo apoyó y le dio fuerzas para continuar adelante.

Cuando comenzó con los tratamientos de quimioterapia en florida, cerca de su residencia en west palm beach, tuvo dos experiencias místicas la primera fue cuando estaba durmiendo y sintió las manos de Dios tacándolo, abrazándolo y llevándolo a su cuarto, cuando despertó le conto a su esposa y se encontraba lleno de sudor, dice que fue tan real que quería en ese memento despertarse y darle las gracias porque se sentía curado, en la tercera quimioterapia cuando asistió al centro hospitalario a realizársela el médico tratante le dijo que el cáncer se había desaparecido en un 75%, el dijo es gracias a DIOS, ya no tendré que hacerme otra quimioterapia donde el médico le respondió que sí, había que seguir con el tratamiento para eliminarlo por completo, pero ya él se sentía curado por la mano de DIOS.

Meses después una muchacha tuvo un sueño donde una virgen la ROSA MÍSTICA para ser exactos le decía que tenía que buscarlo y entregarle una estatuilla de ella a él y hacerle un rosario con rosas blancas. Los familiares de la muchacha que tuvo la revelación, contactaron al hermano de Galarraga y fue entonces cuando viajaron a west palm beach para realizar el rosario en compañía de los familiares y del gran gato, al momento de realizar la ofrenda no había en west palm beach rosas blancos y Andrés sugirió comprarlas de otro color, su madre y su esposa las compraron de color naranja, ya que era el más claro que había, luego que termino el rosario se dieron cuenta que de las rosas naranjas tres se habían tornado blancas, asombrados y agradecidos pidieron a la virgen protección para todos.

 

Al momento de salir y acabar por completo con el cáncer Andrés Galarraga cuenta que de todas las ciudades que visito se queda con Montreal y colorado, el miedo más grande que ha sentido fue el morir cuando le dijeron que tenía cáncer, un paisaje inolvidable el de san diego, una comida el arroz con caraotas y el mondongo de Juana, un venezolano de admirar el maestro Simón Díaz y una mujer en sus pensamientos y en su vida día a día? su esposa.

La fuerza de voluntad y el amor familiar demuestran cada día que es más fácil luchar, que dejarse vencer por la vida, esa misma fuerza que le impone al bate se la transfirió a su alma cuando supero en dos ocasiones el cáncer que se le instaló en su espalda y se le diagnosticó por segunda vez en el año 2004.

Anuncios